miércoles, 5 de octubre de 2011

que no daría yo...

 Me gustaría saber porque cuando pasas no me ves, cuando estas no me hablas, cunado te encuentro frente a frente solo levantas la mano en una mueca insípida de amabilidad... y con una inmensa incomodidad dejas detrás de tus pasos una hilera de sueños desvaneiciendose en la incertidumbre... dejando tal vez de tras de ti, la duda... dejando en mi la desolación...

Y de nuevo en tu vida, divagando en el que-tal-si... tratando duramente de no mirar hacia atrás y queriendo desesperadamente avanzar mas aprisa para que las estatuas de sal no alcancen tus pasos y no escuchar sus reproches... llorando bajo las cortinas azabache de tus sueños, cómplice de los reflejos de la dulce quimera que te resistes a reclamar como tuya... si pudiéramos platicar una vez mas, habrai tanto para decirnos, con cinco minutos mas, y nos sobraría una eternidad para expresarnos en silencio...

Con una palabra, una caricia mía...
Con una mirada, una sonrisa tuya...

Que no daría yo por volver a verte de nuevo sonreír... 
y de nuevo solo te vuelvo a ver...
a la distancia y sin falsear un solo paso, cada vez mas lejana...

Dejas en mi una estela de encanto que me embriaga, ansioso por mostrarte lo que nadie ha visto, para que entres a donde nadie ha entrado y podamos jugar en los templos sagrados, 

Que veas junto a mi la maravilla de los dones de la naturaleza, 
explorar juntos la grandeza de cuando dos almas se muestran y reconocen a sí mismas...

Y entonces, solo te vas, 
sin decir nada, 
sin la mirada, 
sin la sonrisa...

y en un instante mi mundo se hace pequeño... 
y el niño regresa triste a su solitario juego...
y el alma, regresa a sus mascaras.... 

y el hombre regresa a su vida normal, 
a regresar al sensum communem tratando de olvidar el hueco en el corazón cual vagabundo que toma la droga para olvidar su miseria.

Y aun hoy día solo queda en la silla el fantasma sin materializar pero sin desocupar el lugar...

y el pobre imbécil que escribe y se lamenta por la oportunidad perdida sin poder ver mas allá de tu mirada...