Y de nuevo en tu vida, divagando en el que-tal-si... tratando duramente de no mirar hacia atrás y queriendo desesperadamente avanzar mas aprisa para que las estatuas de sal no alcancen tus pasos y no escuchar sus reproches... llorando bajo las cortinas azabache de tus sueños, cómplice de los reflejos de la dulce quimera que te resistes a reclamar como tuya... si pudiéramos platicar una vez mas, habrai tanto para decirnos, con cinco minutos mas, y nos sobraría una eternidad para expresarnos en silencio...
Con una palabra, una caricia mía...
Con una mirada, una sonrisa tuya...
Que no daría yo por volver a verte de nuevo sonreír...
y de nuevo solo te vuelvo a ver...
a la distancia y sin falsear un solo paso, cada vez mas lejana...
Dejas en mi una estela de encanto que me embriaga, ansioso por mostrarte lo que nadie ha visto, para que entres a donde nadie ha entrado y podamos jugar en los templos sagrados,
Que veas junto a mi la maravilla de los dones de la naturaleza,
explorar juntos la grandeza de cuando dos almas se muestran y reconocen a sí mismas...
Y entonces, solo te vas,
sin decir nada,
sin decir nada,
sin la mirada,
sin la sonrisa...
y en un instante mi mundo se hace pequeño...
y el niño regresa triste a su solitario juego...
y el niño regresa triste a su solitario juego...
y el alma, regresa a sus mascaras....
y el hombre regresa a su vida normal,
a regresar al sensum communem tratando de olvidar el hueco en el corazón cual vagabundo que toma la droga para olvidar su miseria.
Y aun hoy día solo queda en la silla el fantasma sin materializar pero sin desocupar el lugar...
y el pobre imbécil que escribe y se lamenta por la oportunidad perdida sin poder ver mas allá de tu mirada...

